Fiesta de San Placido en las Sierras Cordobesas





Como todos los años, la fiesta de San Plácido en Bialet Massé convoca a muchos feligreses o turistas de diferentes lugares que se acercaron para compartir la santa misa celebrada por el Párroco de la Iglesia de la Virgen del Perpetuo Socorro Pbro. Miguel Berrotarán.


Se destacó a los colaboradores de la Fundación San Plácido quienes participan activamente para que esta obra de amor y fe siga dando sus frutos. Y por último se proyecto la Entronización de la imagen de San Plácido en la Iglesia Catedral de la provincia de San Juan culminado con lágrimas y la emoción de saber que este gran santito llega a todas partes del mundo tocando los corazones...



¡VIVA SAN PLÁCIDO!



Sra. Angela Greco de Piscitello

ANGELA GRECO DE PISCITELLO
(21/03/1918-10/10/2006)

Siempre hay seres que como instrumentos del Altísimo hacen que los destinos sean herencias supremas y este es el caso de la Señora Ángela Greco de Piscitello fallecida recientemente a la edad de 88 años.

Dios la eligió a ella valiéndose de lo grande de su adentro y de su gran devoción y fe. Tenía como norte la virtud de los elegidos, numerosas obras hablan de su esencia, sin alardes, humilde, bondadosa y en silencio fue insignia señalera de luz para sus hijos, sus nietos, sus familiares y amigos. Vivía con su rosario desgranando rezos donde nace la fuerza tan sublime en la oración ofrenda verdadera donde el misterio y la verdad alcanzan su dimensión más alta.
Gran devota de San Plácido, primer mártir benedictino, inculca su devoción en su familia desde el año 1944, haciendo por promesa esculpir la imagen de este milagroso santo que hoy está en la Cripta de la Catedral de San Juan.
Madre de cuatro hijos Perla, Carmen, Domingo (fallecido) y Ángela Norma a quiénes educó en el legado de la fe más alta y el amor.
Creció frecuentando la Iglesia de Concepción. Luego perteneció a la liga de madres de la Iglesia Catedral y a la cofradía de Santo Domingo. Tuvo gran participación en la Parroquia de Trinidad a la que pertenecía, al igual que en Don Bosco y La Merced donde ya conocían sus pasos cotidianos. Con el apoyo de sus hijos donó la imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa que está en Avenida Rioja y Abraham Tapia. Así mismo fue madrina de la Virgen de Luján donada a la Capilla del Cerro Azul en Zonda.
En sus últimos días preparó con la misma fe su partida al ya ganado cielo y se fue feliz. Seguramente porque San placido desde las reliquias llegó a San Juan para darle el ultimo adiós aquí en la tierra y llevarla santamente hasta lo eterno.


Cumplio su promesa y marco huellas dejando ese legado de amor y fe a su familia. Sus hijas, nietos y bisnietos como continuadores seguirán velando por las obras a San Placido y por la Primera Iglesia en el mundo que lleva su nombre.
Elevemos una oración para que así sea.
¡VIVA DIOS!
¡VIVA LA VIRGEN!
¡VIVA SAN PLACIDO!

Entronizan a San Placido en la Iglesia Catedral en San Juan


La imagen San Plácido desde 1964
se encuentra por una promesa hecha por la
Sra. Ángela Greco de Piscitello en la Cripta de la Catedral



El 6 de noviembre de 2008 fue entronizada en la Iglesia Catedral de la Provincia de San Juan - Argentina




Por un pedido especial de sus hijas y nietos ante gestiones al Arzobispo Monseñor Alfonso Delgado, al Vicario General del Arzobispado Monseñor Roman Becerra y al Párroco de la Iglesia Catedral Pbro. Juan José Leiva, fue la imagen de este gran santo patrono de la juventud, de los artistas y de todo aquello que usan su voz como instrumento de trabajo subida desde la Cripta para permanecer en la Iglesia Catedral
Participaron de la ceremonia familiares, amigos, sacerdotes, miembros de la Fundación San Plácido a cargo del Complejo Turístico Religioso y de la Primera Iglesia en el mundo que lleva el nombre del Santo "San Plácido", como así también una comitiva de Sicilianos pertenecientes a la Iglesia del Pilar donde se encuentra la imagen de San Plácido en la Provincia de Córdoba.

Todo estuvo organizado por el consejo de administración de la Fundación San Plácido a cargo de la Sra. Angela Norma Piscitello de Alcaide hija menor que cumplió el deseo y promesa de su madre la Sra. Greco de Piscitello.

Lito Martinazzo un tenor reconocido que desde su adolescencia vive un profundo romance con la música y su pasión lo llevo a lucir su voz en renombrados escenarios e importantes eventos de la cultura local. Participo y emociono a todos los feligreses que se encontraban en el lugar. El mismo fue invitado y manifestó que como fiel de voto encomendó su voz a este santo martir protector de los artistas y de todos los que utilizan su voz como instrumento de trabajo y no podía faltar.
El Sr. José Ruffino, fiel devoto del santo, viajo desde la provincia de Córdoba para donar la base de madera donde fue colocada la imagen del Santo.








Consagración de la Iglesia de San Plácido

El 5 de Octubre de 1980 en la localidad de Bialet Masse - Sierras Córdobesas se decide colocar la piedra fundamental comenzando así la obra de la construcción de la Iglesia. El 5 de octubre de 1985 ante una verdadera multitud de fieles, más de tres mil personas queda Consagrada la Iglesia de San Placido por el Cardenal Arzobispo de Córdoba Monseñor Dr. Raúl Francisco Primatesta. Y junto a la misma se lleva a cabo el Bautismo de Roberto Placido Alcaide Piscitello.

Monseñor Audicio - Monseñor Di Stefano

MONSEÑOR CARLOS AUDISIO

Fue el ser elegido por Dios para guiar y asesorar las Obras de la Iglesia de San Placido. Fue columna firme donde tantas veces se apoyaran para superar tantas dificultades. Pero las sorteaba con oración, humildad y esa sonrisa franca y cierta que nadie jamás pudo suprimir. Era la alegría agigantada que esparcía a su alrededor, como quien arroja la simiente del surco abierto y palpitante. Y contagiaba ese jubilo y gozo a todo el que se le acercaba. Él, si sabia de la Esperanza, pues ponía su confianza en Dios y con esa fe inquebrantable, esperaba la respuesta que se convertía en nuevas obras. Su paso por esta vida fue fructífero y lo inundó de luz esa luz que solo irradian los grandes, que están y cerca de su creador. Partió a la Patria Celestial un 29 de abril del año 2002 y hoy desde allí sigue custodiando esta casa del Señor por lo que dedico gran parte de su vida.
Gracias Monseñor Audisio por caminar nuestro senda y dejarnos su sonrisa como signo cierto de esperanza y amor.




















MONSEÑOR DI STEFANO FUE EL PADRINO DE LA IGLESIA DE
SAN PLACIDO, IGLESIA QUE UNE AL HOMBRE CON DIOS



La Iglesia de San Placido tuvo un padrino excepcional: Monseñor Dr. Italo Severino Di Stefano quien fuera en vida, el arzobispo de San Juan de Cuyo. Dios lo eligió para pastorear su rebaño, fortalecido por la oración y la gracia supo ser bálsamo con su palabra justa para el necesitado y puso en su accionar, el corazón, ese corazón grande de padre, amigo, hermano, Pastor, que comprendía y contenía con la sabia firmeza de los grandes. La Iglesia de San Placido fue afortunada al contarlo como su padrino y en la seguridad que desde lo alto, seguirá guiando y ayudando a su grey, especialmente a los amigos que supo ganar como el los llamaba, los amigos de San Placido.
La Comunidad toda le pide que interceda por ella, ahora que se encuentra en la plenitud del amor de Dios.

Como surge la devoción a San Plácido

La devoción a San Plácido surge a partir del terremoto del año 1944 que diezmo la ciudad de San Juan. La señora Angelita Greco de Piscitello promete al Santo, que si se salvaban todos los miembros de su familia ella haría esculpir la imagen de San Plácido que tendría por destino la primer Iglesia levantada después del terremoto. Alos veinte años, San Plácido es depositado en la Catedral de San Juan permaneciendo hasta el momento en la Cripta cumplimentando así la promesa.


Su hijo el Dr. Domingo Piscitello comienza la difusión del santo y San Plácido llega a ser conocido en los cuatro puntos cardinales de su provincia natal San Juan y de su residencia de estudiante en Córdoba. El mismo compra a Héctor Terzi (TERZI S.A.) un terreno en Bialet Masse y edifica su casa. Nace entre ellos una cálida y hermosa amistad y aprovecha esa ocasión para transmitirle su fe y su devoción por el Santo.
El Sr. Héctor Terzi recibe un gracia de San Plácido y en un acto de gratitud y generosidad dona una parte de su loteo. Le es requerido expresamente el lugar del tanque, tanque australiano que se encuentra y distribuye agua a los pocos habitantes del Balcón del Lago. Hace él mismo las gestiones ante la Municipalidad de Bialet Masse y el Arzobispado de Córdoba para concretar la donación.

La Primera Iglesia en el mundo que lleva el nombre del santo "San Plácido" se encuentra en la localidad de Bialet Masse - Provincia de Córdoba





DATOS HISTORICOS DEL ING. BIALET MASSE, LUGAR DONDE SE ACIENTA LA PRIMERA GLESIA EN EL MUNDO QUE LLEVA EL NOMBRE DEL SANTO
“SAN PLACIDO”


Bialet Masse localidad asentada en un verde y sereno valle, surge a partir de un loteo realizado por Amadeo Bialet Masse (hijo del Dr. Juan Bialet Masse, constructor de Dique San Roque y propietarios de estas tierras). El catalán Bialet Masse llegó a la argentina en 1880 y se radicó en Córdoba. Vivió una existencia verdaderamente extraordinaria, no solo fue ingeniero, sino médico. Se recibió de abogado en solo veinte meses y posteriormente se graduó de agrimensor y cuando tuvo sesenta años obtuvo su título de Perito Agrónomo. Su capacidad como ingeniero, lo llevó a destacarse por su talento y su gran visión para las grandes obra. El Horno que llamó “Argentino” donde se quemaría la cal utilizada en la construcción del dique. Ese Horno fue designado Monumento Histórico. El dique San Roque fue la mayor construcción a cuantos diques se refiere pues su embalse alberga 280 millones de metros cúbicos de agua.
La Primera Iglesia en el mundo que lleva el nombre del Santo "San Plácido" se encuentra en esta localidad

Complejo Túristico Religioso denominado "Iglesia de San Plácido" a cargo de la Fundación San Plácido

La Iglesia de San Plácido se asienta sobre uno de los cerros que domina la cuenca del lago San Roque, coronando la localidad del mismo nombre que bordea la ruta provincia que une la Calera con Bialet Masse. Construida sobre el primitivo “tanque australiano” que provee de agua al sector, su cúpula se eleva sobre el valle como una blanca ojiva de base esférica triangular que se hace visible de muy lejos, más allá de la margen opuesta hasta las mismas altas cumbres que de noche la ven iluminada.
Al predio de la Iglesia se accede desde la ruta por la avenida San Plácido, calle de tierra típica de las poblaciones serranas que remontado una cuesta abrupta, se interna en las montañas conservando de manera irregular y orgánica el trazado urbano de calles y parcelarios, la mayoría de ellos aún no consolidados. Así la Iglesia, ubicada en lo alto, se repliega bordeando el recodo que dibuja el camino al llegar a la cima del cerro, para terminar luego en suave pendiente contraria hasta el pie de las escaleras que con largos tramos nos llevan al atrio superior, frente al arco del portal de ingreso.
El edificio es una cúpula de tres caras, también triangulares esféricas, que a modo de cimbras se alzan de ladrillo con trabado estructural hasta la clave ojival del arco, donde remata en una linterna que repite el modelo morfológico de la planta.
Refuerzan la envolvente columnas de Hº Aº con sus respectivas riostras antisísmicas en la base. La fachada está calada por ojivas mármol hadas que recortan aberturas de grandes paños vidriados, destacándose los correspondientes a la pecina el altar que miran frontalmente al oeste aprovechando sus visuales. Completan finalmente la volumetría de la bóveda, un alto campanario que como lo demás está tratado rústicamente con revoque bolseado blanco, y la casa del encargado, adosada funcional y orgánicamente al lenguaje del conjunto.
Respecto a su entorno actual, le sirven de apoyo dos casas pertenecientes a la fundación San Plácido.
Complementa las actividades de servicio un cuerpo que incluye el salón de refrigerio de 60 metros cuadrados cubiertos, de amplias vidrieras y apoyo de cocina, y dos pequeños locales dispuestos en “ele”, uno es consultorio médico donde se atendia gratuitamente cuando vivía el Dr. Piscitello, y el otro “la santería”. Frente al mismo se encuentran los baños sanitarios y hacia las montañas el interés se vuelca hacia la Milagrosa, que tras un claro portal acorde a la arquitectura de sello benedictino, la huella de un curso natural alcanza hasta el alto cerro donde la imagen de Nuestra Señora está erigida.








Interior de la Iglesia de San Plácido

































El altar mayor se encuentra San Plácido conteniendo las reliquias del Santo que llegaron desde Italia y está totalmente construido en madera tallada a mano y dorado a la hoja, los altares laterales están dedicados a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (en Italia San Plácido está en la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro), a Santa Flavia, a San Eutiquio y a San Victorino, hermanos menores de San Plácido, quienes fueron matrizados el 5 de Octubre del año 541 en el siglo VI, teniendo todos en sus manos la palma del martirio. Las imágenes de los Santos están vestidos con tela y fueron realizadas en Córdoba. Los ojos de las cuatro imágenes son prótesis humanas y fueron colocadas por un oculista.
Un importantísimo lugar de la Iglesia está dedicado a Cristo, imagen frente a la cual oro Su Santidad en su visita pastoral a Córdoba.
El piso de la Iglesia es de mármol de Carrara blanco y en el centro del mismo un gran cristal deja ver como cae el agua en el tanque sobre el cual está construida la Iglesia. El sonido y la iluminación son magníficos y dan a la ceremonia un marco de imponencia por la calidad y originalidad de los mismos.


Reliquias de "San Plácido y Santa Flavia"

La Iglesia de San Plácido atesora las reliquias de
San Plácido y Santa Flavia traidas desde Italia
Contamos con las reliquias de San Placido (dos dientes y un trozo de maxilar) y de Santa Flavia (un trozo de parietal) que arribaron de Italia el 14 de febrero de 1987.
Fueron traidas por un grupo de feligreses de Castel Di Lucio, Messina, Sicilia, Italia. Presidido por el cura Párroco Padre Giuseppe Prestimonaco.