Fiesta de San Placido en las Sierras Cordobesas

Sra. Angela Greco de Piscitello
Dios la eligió a ella valiéndose de lo grande de su adentro y de su gran devoción y fe. Tenía como norte la virtud de los elegidos, numerosas obras hablan de su esencia, sin alardes, humilde, bondadosa y en silencio fue insignia señalera de luz para sus hijos, sus nietos, sus familiares y amigos. Vivía con su rosario desgranando rezos donde nace la fuerza tan sublime en la oración ofrenda verdadera donde el misterio y la verdad alcanzan su dimensión más alta.
Gran devota de San Plácido, primer mártir benedictino, inculca su devoción en su familia desde el año 1944, haciendo por promesa esculpir la imagen de este milagroso santo que hoy está en la Cripta de la Catedral de San Juan.
Madre de cuatro hijos Perla, Carmen, Domingo (fallecido) y Ángela Norma a quiénes educó en el legado de la fe más alta y el amor.
Creció frecuentando la Iglesia de Concepción. Luego perteneció a la liga de madres de la Iglesia Catedral y a la cofradía de Santo Domingo. Tuvo gran participación en la Parroquia de Trinidad a la que pertenecía, al igual que en Don Bosco y La Merced donde ya conocían sus pasos cotidianos. Con el apoyo de sus hijos donó la imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa que está en Avenida Rioja y Abraham Tapia. Así mismo fue madrina de la Virgen de Luján donada a la Capilla del Cerro Azul en Zonda.
En sus últimos días preparó con la misma fe su partida al ya ganado cielo y se fue feliz. Seguramente porque San placido desde las reliquias llegó a San Juan para darle el ultimo adiós aquí en la tierra y llevarla santamente hasta lo eterno.
¡VIVA SAN PLACIDO!
Entronizan a San Placido en la Iglesia Catedral en San Juan

Sra. Ángela Greco de Piscitello en la Cripta de la Catedral
Por un pedido especial de sus hijas y nietos ante gestiones al Arzobispo Monseñor Alfonso Delgado, al Vicario General del Arzobispado Monseñor Roman Becerra y al Párroco de la Iglesia Catedral Pbro. Juan José Leiva, fue la imagen de este gran santo patrono de la juventud, de los artistas y de todo aquello que usan su voz como instrumento de trabajo subida desde la Cripta para permanecer en la Iglesia Catedral
Participaron de la ceremonia familiares, amigos, sacerdotes, miembros de la Fundación San Plácido a cargo del Complejo Turístico Religioso y de la Primera Iglesia en el mundo que lleva el nombre del Santo "San Plácido", como así también una comitiva de Sicilianos pertenecientes a la Iglesia del Pilar donde se encuentra la imagen de San Plácido en la Provincia de Córdoba.

Consagración de la Iglesia de San Plácido
Monseñor Audicio - Monseñor Di Stefano
MONSEÑOR DI STEFANO FUE EL PADRINO DE LA IGLESIA DE
SAN PLACIDO, IGLESIA QUE UNE AL HOMBRE CON DIOS
La Iglesia de San Placido tuvo un padrino excepcional: Monseñor Dr. Italo Severino Di Stefano quien fuera en vida, el arzobispo de San Juan de Cuyo. Dios lo eligió para pastorear su rebaño, fortalecido por la oración y la gracia supo ser bálsamo con su palabra justa para el necesitado y puso en su accionar, el corazón, ese corazón grande de padre, amigo, hermano, Pastor, que comprendía y contenía con la sabia firmeza de los grandes. La Iglesia de San Placido fue afortunada al contarlo como su padrino y en la seguridad que desde lo alto, seguirá guiando y ayudando a su grey, especialmente a los amigos que supo ganar como el los llamaba, los amigos de San Placido.
La Comunidad toda le pide que interceda por ella, ahora que se encuentra en la plenitud del amor de Dios.
Como surge la devoción a San Plácido
Su hijo el Dr. Domingo Piscitello comienza la difusión del santo y San Plácido llega a ser conocido en los cuatro puntos cardinales de su provincia natal San Juan y de su residencia de estudiante en Córdoba. El mismo compra a Héctor Terzi (TERZI S.A.) un terreno en Bialet Masse y edifica su casa. Nace entre ellos una cálida y hermosa amistad y aprovecha esa ocasión para transmitirle su fe y su devoción por el Santo.
El Sr. Héctor Terzi recibe un gracia de San Plácido y en un acto de gratitud y generosidad dona una parte de su loteo. Le es requerido expresamente el lugar del tanque, tanque australiano que se encuentra y distribuye agua a los pocos habitantes del Balcón del Lago. Hace él mismo las gestiones ante la Municipalidad de Bialet Masse y el Arzobispado de Córdoba para concretar la donación.
La Primera Iglesia en el mundo que lleva el nombre del santo "San Plácido" se encuentra en la localidad de Bialet Masse - Provincia de Córdoba

Complejo Túristico Religioso denominado "Iglesia de San Plácido" a cargo de la Fundación San Plácido
Al predio de la Iglesia se accede desde la ruta por la avenida San Plácido, calle de tierra típica de las poblaciones serranas que remontado una cuesta abrupta, se interna en las montañas conservando de manera irregular y orgánica el trazado urbano de calles y parcelarios, la mayoría de ellos aún no consolidados. Así la Iglesia, ubicada en lo alto, se repliega bordeando el recodo que dibuja el camino al llegar a la cima del cerro, para terminar luego en suave pendiente contraria hasta el pie de las escaleras que con largos tramos nos llevan al atrio superior, frente al arco del portal de ingreso.
El edificio es una cúpula de tres caras, también triangulares esféricas, que a modo de cimbras se alzan de ladrillo con trabado estructural hasta la clave ojival del arco, donde remata en una linterna que repite el modelo morfológico de la planta.
Refuerzan la envolvente columnas de Hº Aº con sus respectivas riostras antisísmicas en la base. La fachada está calada por ojivas mármol hadas que recortan aberturas de grandes paños vidriados, destacándose los correspondientes a la pecina el altar que miran frontalmente al oeste aprovechando sus visuales. Completan finalmente la volumetría de la bóveda, un alto campanario que como lo demás está tratado rústicamente con revoque bolseado blanco, y la casa del encargado, adosada funcional y orgánicamente al lenguaje del conjunto.
Respecto a su entorno actual, le sirven de apoyo dos casas pertenecientes a la fundación San Plácido.
Complementa las actividades de servicio un cuerpo que incluye el salón de refrigerio de 60 metros cuadrados cubiertos, de amplias vidrieras y apoyo de cocina, y dos pequeños locales dispuestos en “ele”, uno es consultorio médico donde se atendia gratuitamente cuando vivía el Dr. Piscitello, y el otro “la santería”. Frente al mismo se encuentran los baños sanitarios y hacia las montañas el interés se vuelca hacia la Milagrosa, que tras un claro portal acorde a la arquitectura de sello benedictino, la huella de un curso natural alcanza hasta el alto cerro donde la imagen de Nuestra Señora está erigida.






